Los sujetadores deportivos: compañeros de entrenamiento perfectos

Quienes hacen deporte son conscientes de la importancia de usar la ropa interior adecuada. Los sujetadores deportivos son “sujetadores sin aro” una hechura especial y están confeccionados en tejidos transpirables de secado rápido. Las copas sin costuras no marcan ni crean roces en la piel. Gracias a los materiales elásticos, se adhieren bien al cuerpo sin apretar ni resbalar. Su hechura coincide a menudo con la de un bustier, con tirantes anchos que se juntan en la espalda y ofrecen una gran sujeción. Gracias a su porcentaje de elastano, los sujetadores deportivos acompañan todos tus movimientos y completan tu look deportivo con estilo. En Sarasmy encontrarás diversos modelos y colores a la última que sujetan bien el pecho proporcionándote plena libertad de movimiento.

¿Por qué es importante usar sujetadores deportivos?

Para proteger el pecho de las tensiones y esfuerzos a los que lo sometemos al hacer deporte. El pecho es una parte muy delicada del cuerpo femenino; está compuesto principalmente por tejido adiposo, tejido conectivo, glándulas y nervios, y no contiene ni huesos ni músculos. Por tanto, el tejido mamario es elástico por naturaleza y permite al seno expandirse y contener la leche después del embarazo. ¡Y es justamente este el motivo por el cual es importantísimo usar un buen sujetador deportivo! Cuanto más intenso es el movimiento, más fuerte debe ser la sujeción, porque el tejido mamario tiende a reducir su elasticidad con las tensiones continuas y corre el riesgo de perder su forma natural. En otras palabras, los sujetadores deportivos están concebidos para contener y reducir el movimiento del seno durante la actividad física. Cuanto más pecho tengas, mayor será este efecto, pero también las mujeres con poco pecho pueden sufrir los mismos daños. Además, el sujetador deportivo reduce los efectos del movimiento del seno en la espalda, evitando dolor de espalda, tensiones en las cervicales, y daños musculares y posturales. El secreto está en escoger el nivel de compresión adecuado en función de la actividad física que quieres practicar y no confundir un sujetador deportivo con los “sujetadores reductores”